"Arranz-Bravo. Autoretrats" es una exposición producida por la Fundació Arranz-Bravo de l’Hospitalet de Llobregat con el objetivo de difundir la colección de más de cincuenta autorretratos donados por el artista a la institución. Durante toda su trayectoria Arranz-Bravo ha cultivado una vinculación profunda y obsesiva con este género, convirtiéndose en uno de los artistas peninsulares más comprometidos con la tradición del autorretrato existencial europeo. De la misma manera que Durero, Rembrandt, Van Gogh, Artaud o Francis Bacon, el artista barcelonés entiende el autorretrato como un medio de exploración introspectiva y, al mismo tiempo, como un medio para insistir sobre algunos de sus principales intereses plásticos, como son la intensidad de la mirada, la expresividad orgánica o la efusión cromática. Una buena ocasión para conocer esta faceta singular de uno de los creadores más referenciales en el marco de la renovación de las artes figurativas en España durante la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI..